martes, 14 de abril de 2015

Vacaciones en Roma: Día 2, Vaticano y Castillo de San Angelo

Hola de nuevo!! Sigo con el segundo día de nuestras vacaciones en Roma.

Nuestra primera mañana la dedicamos a visitar el Vaticano. Compramos previamente las entradas por internet para así evitarnos largas colas en la entrada del museo (página oficial del vaticano)

Los museos vaticanos abren de lunes a sábado, a las 9:00 a 16:00, aunque una vez dentro puedes visitar los museos hasta las 18:00. Los domingos, a excepción del último del mes, abren sus puertas de forma gratuita hasta las 12:30, pudiendo visitar hasta las 14:00.


La entrada para visitar el museo y la capilla sixtina cuesta 16€ en taquilla. Comprando a través de internet tiene 4€ de gastos de gestión, pero adquiriendo la entrada con antelación puedes ahorrarte más de una hora de cola.



Para aprovechar bien el día y poder ver muchas cosas decidimos que la mejor opción era estar en los museos a las 10 de la mañana, buena hora para poder descansar un poco y desayunar con calma. Si dispones de tiempo antes de visitar el Vaticano, la mejor opción es ir caminando, pasear por una ciudad desconocida es siempre la mejor forma de conocerla. Situándote en la piazza de Venezia con el monumento a Vittorio Enmanuelle de frente, vamos a nuestra derecha, por la via de Plesbicito, llegamos al corso Vittorio Enmanuelle II que nos lleva directamente al puente con el mismo nombre que atraviesa el Tíber y nos deja justo detrás de la via de la Conciliazione, que es la calle principal hasta la plaza de San Pedro. La entrada a los museos vaticanos en en un lateral, a la derecha de la plaza de San Pedro, rodeando los muros del Vaticano hasta llegar a la entrada.


Nosotros no disponíamos de tanto tiempo, así que nos desplazamos en metro desde Termini ( en la línea A naranja) hasta la parada de Ottaviano que es la más cercana a la entrada de los museos. En la estación de Termini debéis poner el máximo cuidado, está muy abarrotada de gente, y entre esta gente hay muchísimo carterista. Nosotros presenciamos un intento de robo justo delante de nuestras narices, así que lleva siempre cuidado de tus pertenencias, bolsos siempre cerrados y hacia delante de ti, donde puedas echarles un ojo y ese tipo de cosas.

Desde Ottaviano encontraréis bien señalizada la dirección a tomar, y sino, lo que digo siempre "A donde vas loco? A donde van todos", toda la gente que se baje en esa parada seguramente lleve la misma intención que tu, la de llegar al museo, así que ve a donde vayan los demás.


Una vez dentro de los museos podréis contemplar una de las colecciones de arte más importantes del mundo con obras como el juicio final y la creación de Miguel Ángel, en la capilla sixtina. En la pinacoteca  encontraremos el "descendimiento" de Caravaggio. En las salas de arte contemporáneo hay obras de Dalí, Van Gogh, Matisse, Kandinski...Las estancias de Rafael (cuatro salas decoradas con frescos), la Loggia de Rafael, la sala de la inmaculada,la galería de los tapices, la galería de los mapas, pasando por la cortile della pigna, un patio interior ajardinado con una enorme esfera metálica en el centro, que representa el planeta tierra, de Pomodoro, y la famosa escalera helicoidal de Giuseppe Momo (inspirado en la original de Bramante que no se encuentra abierta al público), una doble hélice con "efecto infinito" que te lleva a la salida del museo.



Saliendo de los museos, después de tantas horas de visita, seguramente tendréis hambre, alrededor de los muros del vaticano encontraréis un sinfín de retaurantes y tiendas donde comprar algún recuerdo.
Nosotros fuimos a la vía principal, conciliazione, y ahí buscamos un sitio cómodo para comer, tomamos un helado y paseamos de vuelta hacia la plaza de San Pedro para visitar la Basílica. Para ello si se necesita tiempo y paciencia, ya que no hay ninguna forma de librarse de las larguísimas colas para entrar en la Basílica.

Dentro de ésta, se abre un mundo de luz, con la famosa escultura de la Piedad de Miguel Angel a la derecha, el Baldaquino de Bernini en el centro, la "gloria" de Bernini con forma de trono de bronce en honor al apóstol San Pedro en el ábside, la escultura de San Pedro...


Desde dentro se puede acceder también a las grutas vaticanas donde se encuentran las tumbas de los papas. Y una vez fuera podemos elegir subir a la cúpula que tiene unas vistas impresionantes según tengo entendido. Subir cuesta unos 5€ y no es recomendable para personas que sientan agobio en lugares estrechos. Ese fue uno de los motivos por el que no subimos, nos explicaron que se trata de subir por unos pasillos muy estrechos y abarrotados de gente, y sumando ese agobio a que era más tarde de lo que habíamos planificado, decidimos no subir.

Salimos a la plaza, contemplamos el obelisco, las fuentes, la guardia suiza... y continuamos recto hasta llegar al castillo de San Angelo.

En la entrada anterior os comenté algo de la tarjeta RomaPass. Es una tarjeta turística válida para tres días completos, desde el momento que se activa (con el primer uso) hasta las 00:00 del tercer día, por eso es importante pensar bien el momento de activarla. Nosotros la compramos en la oficina de turismo del aeropuerto nada más llegar, pero no la activamos hasta este día a primera hora de la mañana.

Con esta tarjeta tenemos acceso a los dos primeros museos de forma gratuita ( lo que también conviene mirar con calma para hacer que compense más, eligiendo como dos primeros museos los que sean más caros, por ejemplo), el transporte en metro, autobus o tranvía durante esos tres días es gratuito e ilimitado, y los siguientes museos tienen descuentos importantes. Cuesta 36€ e incluye una tarjeta, un mapa de la ciudad y una guía de uso en la que viene una lista completa de los museos a los que se puede acceder.


Nuestro primer museo con la tarjeta pass fue el castillo de San Angelo. Este castillo inicialmente se construyó como tumba del emperador Adriano y su familia, desde entonces ha pasado por ser prisión, residencia papal, fortaleza...

Abre de martes a domingo desde las 9 hasta las 19:30 y sin la tarjeta pass el precio de la entrada es de 10.50€.

En la terraza del piso más alto (la quinta planta) nos encontramos con la campana de la misericordia y con la escultura del arcángel San Miguel, que simboliza el hecho de que este arcángel apareciera envainando su espada sobre el castillo simbolizando el fin de la epidemia de peste del año 590.


Desde esta terraza también hay unas preciosas vistas del vaticano y de la ciudad de roma tras el rio. El los pisos anteriores podemos encontrar restos del mausoleo, la cárcel, depositos de cereales y aceite y también partes de la residencia papal todavía decoradas.

A nosotros sinceramente nos encantó la visita, y estuvimos un buen rato en la terraza viendo el atardecer.


Luego salimos cruzando el puente de San Angelo, lleno de candados que ponen allí las parejas como símbolo de amor eterno, hasta la otra orilla del rio donde girando a nuestra derecha llegamos a la via Giulia, una calle que mide aproximadamente 1 Km llena de encanto, con tiendas de antigüedades y edificios de interés como por ejemplo el palacio Sacchetti. También destacan la fontana del masccherone y el arco de medio punto que sale en numerosas películas.


Al final de la via Giulia volvimos a nuestra ruta del día anterior, desde el campo dei fiori a la plaza de Spagna pasando por la piazza Navona, el panteón, la fontana de Trevi... Esta noche encontramos un sitio estupendo para cenar muy cerca del panteón, un restaurante llamado "taberna del seminario" donde se come estupendamente por 15€ persona, el menú consta de: bruschetta, plato principal de pasta, segundo plato, postre y bebida. Sin duda volvería a este restaurante, porque además estaba todo muy rico!


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