martes, 12 de junio de 2012

Viaje en coche hasta Burgos

Hola a todos!!!  Acabo de leer en facebook que una amiga está recorriéndose Castilla León por motivos de trabajo y empecé a recordar el viaje que hicimos Diego y yo hace ya mas de dos años. Ambos queríamos conocer la ciudad de Burgos y antes de llegar visitamos Zamora, Salamanca, Segovia,parte de Soria y por fin Burgos.

Recuerdo que salimos un Domingo a primer hora de Santiago de Compostela, hacía un frio terrible, era mediados de marzo y habían dicho en las noticias que las temperaturas iban a bajar drásticamente... fuimos cargados de ropa de abrigo y al final hasta el tiempo nos dió un respiro, porque hizo sol todos los días y no pasamos nada de frío.

Saliendo de Galicia nos encontramos con las Médulas. No habíamos planeado parar ahí, pero ya teníamos ganas de caminar un poco y desayunar algo. Siempre que hacemos un viaje en coche nos gusta desayunar por el camino,es una forma de descansar unos minutos y conocer sitios en los que nunca has estado. Si nunca habéis ido a las Médulas, tengo que deciros que es un sitio precioso, en la comarca del Bierzo, en León. Antiguamente eran un yacimiento de oro (hasta el siglo III) , una explotación minera, considerada la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el imperio romano. La extracción de este mineral tuvo como resultado un paisaje de arenas rojizas considerado hoy en día como: parque natural, paisaje cultural,monumento natural y patrimonio de la humanidad.

Hoy en día están cubiertas de vegetación y árboles centenarios. Los vereis sin hojas, retorcidos, huecos... Hay quien dice que tienen formas de animales, que son terroríficos, a mi me parecen fascinantes!
Tienes varias opciones para visitarlas y recorrerlas a pie. Nosotros hicimos una cortita. Llegamos hasta dos cuevas, las más famosas: La cuevona y la Encantada y después volvimos al coche y después de desayunar (aunque ya era casi la hora de comer) en un bar que hay en la entrada, subimos al mirador de Orellán.



En poco tiempo estábamos atravesando Villablino y decidimos parar en un área de descanso para comer. Normalmente llevamos la comida de casa, en plan pic-nic, ya que el viaje es largo y serán muchos días comiendo y cenando fuera.

LLegamos a Astorga a eso de las 4 de la tarde. Esta ciudad tiene mucho que ver. Está la catedral, el palacio de Gaudí (palacio episcopal), la muralla romana... dimos un pequeño paseo, sacamos unas cuantas fotos , tomamos algo en una cafetería en frente al palacio y comparamos algo típico de aquí :Los mantecados de Astorga, exactamente los de la foto!


Al ser invierno anochece pronto, por eso cuando llegamos a Zamora, aunque era temprano todavía , ya era completamente de noche. Aun así dimos un pequeño paseo a la orilla del río Duero, al otro lado de la ciudad, desde donde se puede ver el castillo , la muralla y la catedral.


Por fin llegamos a Salamanca, buscamos el hotel, que nos costó lo suyo, ya que estaba medio escondido entre unos edificios. El hotel en el que dormimos se llamaba castellano II, no era muy lujoso, pero estaba bien situado, era barato ( 30 € creo que nos había costado la habitación doble) y estaba limpito. Parecía más bien una residencia de estudiantes o algo así, no teníamos buenas vistas, ya que nuestra habitación estaba en un bajo y la ventana tenia rejas ya que daba a la calle, pero para dormir una noche bien vale.

Lo primero que hicimos fue salir a dar una vuelta hasta la plaza mayor, hacia mil años que no iba a Salamanca, tenia un vago recuerdo de la ciudad y todo lo que veía me parecía encantador. Recorrimos la calle Toro, que es una peatonal llena de comercios, hasta la plaza Mayor, que estaba llena de gente y preciosa! Diego se me puso malito, me imagino que por el frío así que volvimos pronto.


Al día siguiente salimos del hotel, llevamos la maleta al coche y volvimos a la plaza mayor a desayunar en la cafetería "las torres" , que está a la izquierda del ayuntamiento si lo miras de frente. Recuerdo que en este viaje se me dio por desayunar todos los días zumo de naranja, Diego y yo recordaremos este viaje por muchos pequeños detalles como por ejemplo el zumo.
Caminamos un rato, compramos unos detalles para nuestros hermanos y encontramos cerca de la catedral un trenecito turístico. nunca había subido en uno que yo recuerde, así que subimos y nos enseñaron lo básico de la ciudad: la catedral nueva, la casa de las conchas , la universidad (en la que por tradición hay que buscar una rana en la fachada) , el puente romano sobre el río Tormes, la catedral vieja, la clerecía, la iglesia de San Benito, el palacio de Monterrey (que hoy en día pertenece a la duquesa de Alba), el convento de San Esteban... Según íbamos pasando nos iban explicando cosas de la ciudad. El recorrido dura una media hora y valió creo que 4€ cada uno. Después visitamos los sitios que mas nos llamaron la atención a pie. Comimos en la calle Rua Mayor, en un restaurante con el mismo nombre... comimos los típicos huevos rotos (patatas fritas y huevos fritos con jamón por encima) estaban muy buenos pero me sentaron fatal... me imagino que por el ajetreo de andar de aquí para allá sin descansar nada. Lo bueno es que luego nos tomamos un helado en Novelty, una heladería famosa en la plaza mayor, sentados frente a la fachada. Teníamos la intención de marchar después de comer para llegar temprano a Segovia, pero nos gustaba tanto estar allí que acabamos marchandonos a las 7 de la tarde. Uno de los últimos recuerdos que tenemos es el pedazo de timo que nos metieron al tomar dos cocacolas en una cervecería: 8€!!!!

Llegamos a Segovia pasando por Ávila, solo pudimos ver la ciudad desde fuera, con la muralla.
Nunca había estado en Segovia, ni de lejos me la imaginaba tan bonita, a medida que nos acercábamos nos parecía mas increíble... lo mejor fue el hotel...Eurostars Plaza Acueducto ****. Encontramos una oferta,   45 €  la noche... no nos habíamos parado a mirar en donde estaba cuando lo contratamos, simplemente buscábamos algo practico para pasar la noche y marchar al día siguiente. En la plaza que hay frente al acueducto romano, ahí estaba el hotel!! una habitación muy bonita, un poco pequeña, pero tenia de todo, hasta un balconcito desde el que ver el acueducto! perfecto!.

La atención inmejorable, el chico de recepción estuvo un buen rato hablando con nosotros, era argentino, fue muy atento porque nos hablo de la ciudad, de lo que hay que ver, de los bares de tapas, los buenos restaurantes... pero era tan tarde y estábamos tan cansados que no salimos esa noche. Pero a la mañana siguiente nos la recorrimos entera!!!! caminamos por las calles, visitamos la catedral, el alcázar, que hasta estuvimos de suerte porque justo la entrada era gratuita esos días. El alcázar es una pasada! Desayunamos en una cafetería en la avda. Fernandez Ladreda "la Colonial", nunca olvidaré la decoración de allí, había un avioncito rojo con un piloto colgando del techo, Barón Rojo le llamamos, porque la semana anterior al viaje, fuimos a un concierto de Barón Rojo, que se habían juntado otra vez para hacer una gira. Nunca los había oído hasta días antes del concierto. Una canción con el mismo nombre : Barón Rojo. Cuenta la historia de Manfred von Ritchtofen... El Barón Rojo.
"Un combatiente de los de antaño, un caballero medieval enfundado en chaqueta de cuero y con un avión por caballo. La gran guerra fue una de las más duras y terribles de todos los enfrentamientos de la Humanidad en toda su Historia. Sin embargo, en el cielo, los pilotos todavía no habían llegado a los extremos que se vivía en la guerra de tierra. En el aire, tenían sus reglas... Dentro de la crudeza de la guerra, había unas normas tácitas entre combatientes... El Barón Rojo era temido, pero también respetado por el enemigo."

Nos quedamos hasta la hora de comer ya que aún teníamos unos Km por delante para llegar a Prádena, un pueblo donde se encuentra la cueva de los Enebralejos, llena de estalactitas, estalagmitas y columnas. Me quedé completamente dormida antes de llegar!! cuando desperté, Diego había ido a comprar ya las entradas, no había nadie mas para visitar la cueva, solo nosotros y la chica que nos guió, así que nos fue contando muchas cosas y aprendimos mucho durante esa visita de como se forman las estalactitas y estalagmitas, de los rituales funerarios de la prehistoria etc...tomamos un último café en Prádena, un pueblecito muy pequeño, que me imagino que por el frío y la época del año que era, estaba prácticamente vacío.

 http://www.cuevadelosenebralejos.es/
Nos recomendaron visitar Pedraza y Sepulveda. Y fuimos por una carretera entre las montañas dirección Pedraza, en la que vimos corzos, liebres y algún tipo de pájaro bastante grande. Pedraza es un pueblecito en lo alto de una montaña, tiene un castillo y una antigua cárcel que se puede visitar, sus calles son todas empedradas, llenas de bares y sobre todo de asadores, ya que es típico de esta zona el cordero y el cochinillo asado. Fuimos a una pequeña taberna en la plaza mayor donde nos dieron torreznos (la corteza de la piel del cerdo frita) buenisimos pero muy pesados para el estómago. Más adelante nos enteramos de que en verano hay unas fiestas muy famosas aquí en Pedraza, en la que se ilumina todo el pueblo con luz de velas y toca una orquesta sinfónica en la plaza, bonito no??




Volvimos al coche, siguiente destino Burgos, ya no daba tiempo a buscar Sepúlveda pero para nuestra sorpresa, se puso en nuestro camino... Que bonito!!!!!! un pueblecito medieval, inundado por la magia de la noche. no pudimos parar, pero dimos una pequeña vuelta con el coche.

En Burgos, buscamos nuestro hotel, "Norte y Londres" con un rollo muy "cuéntame como pasó", muy cerquita de la catedral, con parking "concertado", limpio, barato y con cierto encanto, lo malo es que el suelo era de listones de madera y chirriaban muchisimo al caminar.

Salimos a buscar un sitio para cenar, esa fue con diferencia la noche más fría! recuerdo que se me habían dormido las manos incluso llevando guantes, estábamos muy cansados y no encontrábamos ningún sitio para comer... había los típicos asadores pero buscábamos algo mas ligero, mismo un sandwich, algo calentito, pero estaba todo cerrado!! no se por qué. ya estábamos perdiendo la esperanza de cenar aquella noche cuando encontramos un telepizza... gracias a Dios!! pero era raro, solo estábamos nosotros allí.
A la mañana siguiente, hablamos con el señor de recepción de lo del parking concertado, nos dijo que el el parking que había cerca podíamos aparcar el coche y que antes de pagar le diéramos el papel que nos daba en caja y así no pagaríamos nada, que cubría hasta 15 €, eso es lo que nos explicó. nosotros cogimos el papel pero preferimos buscar sitio primero, si lo encontrábamos pues muy bien y sino recurriríamos al parking. Desayunamos en una pastelería de allí cerca, un bollo y café, y para mi, como no, un zumo de naranja...cuando fuimos a pagar, nos cobraron solo 5 € por el zumo. 5 €!!no me lo podía creer, nos fuimos supercabreados. Para más, llegamos al coche a ponerle el ticket de la hora y no nos llegaba la calderilla, teníamos monedas de 2€ que no aceptaba la maquina y fuimos al kiosko de al lado a pedirle cambio y nos contestaron fatal, de muy mala ostia, y nosotros que ya veníamos calentitos del sablazo del zumo... Diego le pidió lo mas barato que tenia en el kiosko y la señora ya vio por donde iban los tiros y nos acabó dando dos monedas de €. Visitamos la parte histórica de Burgos, la catedral... y luego fuimos a la sierra de atapuerca, al yacimiento arqueológico, con la mala suerte de que para visitarlo había que concertar cita primero, así que nos apuntamos para el día siguiente e invertimos el plan, nos fuimos a Santo domingo de Silos a visitar el monasterio, nos compramos unos bocatas y nos los comimos tan contentos en el pueblo antes de visitarlo.
Del monasterio visitas el claustro, la botica, el museo etc... nosotros fuimos acompañados de un grupo escolar y un guia. ha sido declarado patrimonio cultural e histórico de España.

Esa noche en Burgos ya encontramos más ambiente y cenamos en un mesón "La Amarilla", había fútbol y me imagino que por eso estaba más lleno de gente.
Lo que acabó por cruzarnos un poco el cable en este viaje sucedió a la mañana siguiente cuando abandonábamos el hotel. En la factura nos cobraban el cheque del parking en el cual no habíamos aparcado el coche ya que siempre encontramos sitio fuera, cuando nos dieron el papel no nos dijeron que desde ese momento nos cobraban el importe del parking. Estaba una chica, no el señor que nos lo había explicado, nos dijo que si queríamos que nos descontase el precio, teníamos que devolverle el papel... que nosotros ya habíamos metido en no se donde... me hizo vaciar la maleta buscando el dichoso papel allí en recepción...que mal humor se me estaba poniendo!! al final nos lo descontó igual pero la verdad me quede muy decepcionada... El fallo era que no se habían puesto de acuerdo a la hora de explicar y los que teníamos que pagarlo eramos nosotros, no me parecía justo.
Salimos de allí bastante descontentos, pero aun quedaba un día entero de viaje y nos íbamos a visitar Atapuerca. 
Llegamos a Ibeas de Juarros donde está el centro de visitantes y nos subimos a una furgoneta con otra pareja y su hija. El acceso está restringido y solo se permite el acceso a vehículos colectivos que salen de los centros de visitantes. Nos llevaron a la sierra y allí nos recibió un guia que nos fue explicando como se hacen las excavaciones, los hallazgos que se han hecho, nos hablo un poco de la historia, vamos que aprendimos mucho también! Visitamos la galería, la Dolina y la sima del elefante. Algo curioso que nos pasó allí es que cuando llegábamos nosotros se marchaba justamente el mismo grupo escolar con el que habíamos coincidido en Santo Domingo de Silos. Realmente lo único que ves es un montón de tierra, unos andamios y poco más, lo que te hace aprender es la explicación.

De vuelta al coche paramos en el museo, cuya entrada esta incluida en la visita, allí puedes ver los restos de huesos del homo heidelbergensis, el antepasado mas antiguo que se conoce a día de hoy, descendiente del homo antecesor. En  la sima de los huesos, donde se están llevando a cabo las excavaciones , se ha encontrado gran acumulación de fósiles humanos. Todo comenzó cuando haciendo una excavación para el paso de un tren a través de un monte encontraron ciertos fosiles y las obras se detuvieron, desde ese momento cada año cientos de científicos de presentan voluntarios para ayudar en las excavaciones y contribuir a construir la historia hasta día de hoy. toda la información sobre la visita la encontrarás aqui

La ultima parada fue en Valladolid, después de comer algo en un restaurante buffet que encontramos en medio de la autopista. Como en todos los sitios anteriores no teníamos pensado quedarnos mucho, aquí nos quedamos 3 horas mas y llegamos a Santiago de vuelta a la 1 de la mañana, parando cada 15 minutos a cambiar de conductor o a estirar las piernas porque ya no podíamos mas.
Nos gustó tanto Valladolid que ese mismo verano volvimos para conocer a fondo la ciudad. De esta vez solo visitamos la catedral, la plaza mayor, sus calles comerciales hasta llegar al campo grande (calle Santiago), un parque enorme con pavos reales y un estanque grande con patos. paralelo al paseo de Zorrilla.


Fue nuestro primer viaje largo juntos y a pesar de todo lo recordamos con mucho cariño, de todo se aprende. Me imagino que no será la última vez que nos timen pero bueno, ahora lo sabríamos llevar de otra manera.


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